La ciudad de Córdoba es un área urbana en continua expansión. Aguas Cordobesas acompaña esa expansión llevando agua potable a todos los rincones, con la misma calidad y presión en todas partes.

El agua potable que llega a cada domicilio tiene un alto valor agregado que deviene del complejo proceso de captación, conducción, almacenamiento, potabilización y distribución. Además, implica la operatividad, construcción y mantenimiento de obras, instalaciones, equipos y suministros.

El agua llega hasta los domicilios de los clientes mediante una enorme red subterránea de tuberías, cuya longitud aproximada es de más de 3.000 kilómetros de extensión.

El trazado de estas redes coincide con el de las vías públicas de la ciudad y las tuberías van disminuyendo su diámetro hasta hacerse cada vez más pequeñas para terminar en las conexiones que unen la red pública de distribución con la red domiciliaria interior de cada edificación.

Las redes de distribución de agua potable están dimensionadas hidráulicamente para suministrar los volúmenes requeridos para determinada cantidad de habitantes, manteniendo un equilibrio general de presiones. Las estaciones elevadoras y de bombeo Alberdi, Sur, Villa Cornú, Argüello, Guiñazú y Villa el Libertador aseguran la presión y continuidad suficiente del sistema.

La complejidad del diseño, construcción y mantenimiento de las redes urbanas de distribución de agua requiere de gran tecnología, eficiencia y capacidad operativa de la empresa. Aguas Cordobesas cuenta con un sistema satelital de alta tecnología para el control y seguimiento de las reparaciones de roturas y pérdidas detectadas en la red de distribución. Gracias a este sistema, los reclamos de los clientes son resueltos en un lapso de entre 3 y 24 horas.

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