 |
|
LUCHANDO
A FAVOR DE LA NATURALEZA
La
Gestión Integral del Agua que realiza Aguas Cordobesas para la Ciudad de Córdoba demanda a la empresa una atención especial sobre la calidad y cantidad del agua cruda que utiliza para el proceso de potabilización. La necesidad de disponer de manera suficiente de este recurso hace que entre sus intereses esté colaborar con los organismos públicos en las estrategias de captación del agua cruda, el seguimiento y el mantenimiento sostenible de las fuentes naturales de aguas superficiales.
La ciudad de Córdoba es un centro poblacional donde la disponibilidad de agua dulce susceptible a ser potabilizada y luego consumida por los cordobeses está sujeta a problemas y desafíos.
La totalidad del agua que ingresa al circuito de potabilización proviene de los recursos hídricos superficiales. La problemática hídrica de la ciudad de Córdoba presenta diversos y complejos aspectos que pueden resumirse en estos ámbitos principales:
• La escasez del agua: La ciudad está ubicada en una región semiárida, con precipitaciones anuales medias cercanas a 700 mm, expuesta a severas y persistentes sequías que se manifiestan de manera cíclica. Es importante considerar que el agua dulce disponible en las zonas aledañas a la ciudad también es utilizada para otros fines: riego, turismo y aprovechamiento hidroeléctrico.
Un aspecto a tener en cuenta es el aumento de los usos de consumo en la principal cuenca de aporte, aguas arriba del lago San Roque (Valle de Punilla) por incremento de la población turística. Lo mismo ocurre con el Embalse Los Molinos.
Esto quiere decir que el agua cruda que ingresa a las plantas potabilizadoras de Aguas Cordobesas está sujeto tanto a factores climáticos como humanos y obliga a la empresa a realizar complejas previsiones con el objetivo de mantener estable el nivel de provisión de agua potable a la ciudad.
• El deterioro de la calidad del agua cruda: La cuenca del Río Suquía es la principal fuente de agua para el área del Gran Córdoba. Esta fuente se encuentra en la actualidad con un elevado grado de deterioro de calidad en su principal obra de almacenamiento: el embalse San Roque. Desde hace algunos años, este embalse sufre un severo deterioro debido al aporte de elementos orgánicos e inorgánicos que promueven la proliferación de las algas.
Estos factores hacen que deba utilizarse una alta tecnología para asegurar la entrega de agua potable de óptima calidad a los habitantes de la ciudad.
• Una demanda cada vez mayor:La explosión demográfica de la ciudad capital y su zona de influencia -denominada área del Gran Córdoba- han alcanzado cifras del orden de 1.500.000. Es razonable admitir que esta tendencia de crecimiento se mantendrá en los próximos años.
Esto significa que la empresa debe prever en su esquema de producción el abastecimiento de un número cada vez mayor de habitantes, realizando las previsiones necesarias de volúmenes de producción.
RESPONSABILIDAD Y DESAFIOS DE AGUAS CORDOBESAS
Ante estas problemáticas y desafíos, Aguas Cordobesas
impulsa y ejecuta una gama de acciones tendientes a conocer y abordar
los problemas.
• Realizar con financiamiento propio o por medio de cooperación
con organismos públicos y privados estudios
científico-técnicos hidrográficos e hidrodinámicos de las cuencas.
• Asume tareas de concientización para un uso
más racional del agua de los habitantes de la ciudad, tanto a nivel
de campañas masivas como en el trabajo puntual con sus clientes.
•
Estudia de manera permanente distintos esquemas de provisión
que colaboren con una distribución justa y racional del agua
potable.
Satisfacer la necesidad de agua potable en la ciudad haciendo frente a estos desafíos requiere una extrema eficiencia en la gestión y un vínculo responsable con el medio natural, además de una tarea conjunta entre todos los actores (clientes, organismos públicos y empresa). El reto que compartimos es el de utilizar el agua de la mejor manera, preservarla a largo plazo y controlar las consecuencias de su uso sobre el medio ambiente. El desarrollo sostenible de un recurso escaso es el centro de nuestra gestión.
UN PRODUCTO SEGURO
Se denomina agua potable o agua para consumo humano al agua que puede ser consumida sin consecuencias para la salud. El término se aplica al agua que cumple con las normas de calidad promulgadas por las autoridades locales e internacionales.
El control de calidad del producto que se distribuye en la Ciudad de Córdoba es uno de las bases primordiales del modelo de gestión de Aguas Cordobesas. Para distribuir un producto que cumpla con los máximos estándares de seguridad, Aguas Cordobesas monitorea la calidad del agua que entrega a los clientes durante los 365 días del año.
El plan de muestreo que ejecuta la empresa está basado en el Contrato de Concesión . El mismo cuenta con parámetros físicos, químicos, bacteriológicos y biológicos que se analizan según criterios de frecuencias tanto en aguas crudas, como tratadas y distribuidas.
Si bien los expertos en parámetros de calidad sugieren realizar un mínimo de cuatro muestreos anuales completos para aguas crudas y tratadas, Aguas Cordobesas supera no sólo las frecuencias de análisis, sino las determinaciones analizadas. En cuanto al agua distribuida, los especialistas sugieren realizar 1 muestra cada 10.000 habitantes. En este sentido, la empresa toma 150 muestras mensuales mediante parámetros como densidad demográfica, sistemas y sub-sistemas en la red y finales de redes, ampliando los muestreos, frecuencias y determinaciones tomando para ello como referencia las recomendaciones de las guías de calidad de agua de la Organización Mundial de la Salud
Durante el proceso de potabilización. Cantidad: 15.000 análisis mensuales Estos monitoreos garantizan la eficiencia de cada uno de los procesos durante el tratamiento de potabilización, mediante analizadores continuos de parámetros de calidad de pH, cloro y turbiedad la salida de cada planta potabilizadora. De esta manera, se monitorean de manera permanente los parámetros del agua de salida de las Plantas, asegurando así su calidad.
En el Laboratorio Central. Cantidad: Más de 4.000 análisis mensuales
Diseñado y equipado siguiendo los conceptos más modernos, en el Laboratorio Central se realizan los controles diarios para asegurar la calidad final del producto. Los profesionales comparan parámetros de calidad diarios, detectando de antemano los problemas que puedan existir en alguna de las etapas del proceso de potabilización. En el caso de la detección temprana de algas, el control en este estadio permite su neutralización.
Se realizan análisis bacteriológicos, biológicos, sensoriales, físico-químicos y orgánicos, respondiendo a normas nacionales e internacionales de calidad.
En total, en el Laboratorio Central se analizan 80 parámetros distintos de calidad, siendo los más frecuentes cloro, turbiedad, conductividad, pH y bacteriología .
En toda la Ciudad de Córdoba. Diariamente se realizan controles en más de 60 puntos esparcidos a lo largo de más de 3000 kilómetros de red de distribución de la ciudad de Córdoba, donde se analiza el agua distribuida.
Los Laboratorios Móviles realizan análisis y determinaciones in situ, y extraen muestras que posteriormente serán analizadas por los profesionales del Laboratorio Central.
Además, y a diferencia de las aguas envasadas, el agua potable contiene cloro, que es el producto necesario para asegurar las óptimas condiciones de potabilidad, anulando por completo los riesgos de actividad bacteriológica.
Control mediante el proceso de Automatización de la Planta Suquía
Más allá de los muestreos periódicos, cabe destacar el control de calidad que siguen de cerca los profesionales del área de Automatización de la Planta Suquía. Es que, mediante la utilización de un complejo software conectado on-line, Aguas Cordobesas monitorea constantemente los parámetros de calidad a través de un sistema centralizado, que muestra en tiempo real cada proceso de la Planta. De esta manera, los equipos de mantenimiento acceden directamente por Internet/ Intranet a datos útiles y enriquecidos sobre su sector.
|