Agua potable

No toda el agua que hay en nuestro ecosistema puede ser bebida sin riesgo de enfermarse. Primero debe pasar por procesos que la purifican y le quitan todas las sustancias que pueden ser perjudiciales para nuestra salud.

Qué es el agua potable

El agua potable es aquélla que puede beberse sin peligro, pues no provoca ningún daño para la salud. Muy por el contrario, es la bebida ideal para nuestro organismo.
Antes de tomarla, el agua de ríos, lagos y otras fuentes debe ser potabilizada, que significa purificar o depurar. Es un método con el que se eliminan las partículas de arcilla, las algas y los microbios.


Cuencas hídricas

Las cuencas hídricas son la principal fuente de agua dulce en la mayoría de las ciudades. Se trata de un área de terreno que desagua en un rroyo, río, lago, pantano, bahía o en un acuífero subterráneo.

Las cuencas son necesarias para brindar un hábitat y proporcionar agua potable para la gente, la flora y la fauna silvestres. También nos dan la oportunidad para divertirnos y disfrutar de la naturaleza.

La ciudad de Córdoba se abastece del agua que proviene de las cuencas de los ríos Suquía y Xanaes la primera hacia el oeste y la segunda hacia el sudoeste de la ciudad capital. Por medio de distintas obras de captación y transporte, las aguas son recolectadas de las cuencas altas de estos ríos para ser volcadas en los embalses San Roque y Los Molinos, respectivamente. Podés conocer mas detalles haciendo Click aquí.



Requisitos

De acuerdo a lo establecido por la Organización Mundial de la salud (OMS), el agua tiene que cumplir con los siguientes requisitos para ser potable:

  • No debe contener sustancias nocivas para la salud, es decir, carecer de contaminantes biológicos (microbios y/o gérmenes patógenos), químicos tóxicos (orgánicos o inorgánicos), y radiactivos.

  • Poseer una proporción determinada de gases y de sales inorgánicas disueltas.

  • Debe ser incolora o translúcida, inodora y de sabor agradable.

¿Sabías que...?

De viaje

Algunas veces el agua puede afectar a nuestro organismo aún siendo potable. Esto sucede cuando tomamos agua en otras zonas geográficas (cuando estamos de viaje, por ejemplo). Lo que pasa es que el agua puede tener algunos microorganismos que no son peligrosos pero a los que nuestro cuerpo no está acostumbrado. Generalmente no es preocupante, unos días de adaptación es suficiente.