Profundización para Docentes


  • Agua Potable - Profundizacion para Docentes

    La desalinización

    La gran abundancia de agua salada (el 97,5% del total de agua en la Tierra tiene altos porcentajes de sal) hace que pudiera ser una magnífica fuente del vital elemento si se consiguiera quitarle ese mineral por métodos económica y energéticamente rentables. Antiguamente, una de las tecnologías para desalinizar el agua más corrientes era por destilación: calentando el agua hasta el punto de ebullición y condensando después el vapor.
    En la actualidad existe otro método denominado de ósmosis inversa (imagen), por el cual se fuerza al agua a pasar por una membrana que deja paso a las pequeñas moléculas de agua, pero no a los iones de sal.
    Estos métodos de desalinización son costosos porque exigen gran cantidad de energía, aunque, sobre todo en el caso de la ósmosis inversa, se han conseguido avances tecnológicos que han aumentado notablemente su eficiencia.
    Un detalle importante es que luego de filtrada a través del método de ósmosis inversa, el agua obtenida debe ser remineralizada, ya que el agua obtenida es tan pura que hay que añadirle calcio y bicarbonatos. El agua demasiado pura tiene efectos corrosivos y es perjudicial para la salud.
    Por estos días la desalinización se usa en países que no disponen de otras fuentes más económicas. En el mundo, alrededor de las dos terceras partes del agua que se obtiene por desalinización se produce en Arabia Saudita y otros países del Oriente Medio y del Norte de África.



  • Agua Potable - Profundizacion para Docentes

    El Acuífero Guaraní

    Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay comparten uno de los reservorios de agua subterránea más grandes del planeta: el Sistema Acuífero Guaraní. Así denominado porque ocupa -debajo de la superficie- la zona geográfica que fuera habitada por esa cultura americana, este acuífero atesora 40 mil kilómetros cúbicos de agua. Un volumen que, según los expertos, podría abastecer a una población de 360 millones de personas, con una dotación de 300 litros por habitante por día.
    El Acuífero Guaraní es una enorme reserva de agua dulce constituida por una sucesión de areniscas eólicas y fluviales, con espesores que varían de pocos metros hasta casi los mil. Para tener una idea de su dimensión, hay que imaginar el volumen de un lago de más de 100 metros de profundidad que tuviese el tamaño de toda la provincia de Buenos Aires.
    Su capacidad de recarga se estima entre los 160 y 250 kilómetros cúbicos al año, lo que equivale a decir que, según un informe del Fondo para la Protección del Medio Ambiente, la reserva existente de agua dulce daría para cubrir las necesidades de la población brasileña durante tres mil quinientos años. El Acuífero ocupa una superficie total de 1,2 millones de km2, de los cuales Brasil tiene el 70%, Argentina el 20%, Paraguay el 6% y Uruguay el 4%. En nuestro país, se lo encuentra en los territorios de las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, parte de Santa Fe, Chaco y Formosa.
    Un dato muy interesante: su volumen explotable estimado es comparable a cuatro veces la demanda anual de agua de nuestro país para todos los usos.